martes, 15 de febrero de 2011

Cal y arena


Hoy tengo por delante un maravilloso turno de noche, por eso tengo la oportunidad de escribir un poquito esta mañana, he estado dandole vueltas a la lirica, a la narrativa y a la épica, pero en realidad lo que me apetece es hablar de actualidad. Sigo teniendo el deje periodístico, no puedo evitarlo. Por mucho que me lleve la vida por otros caminos, por demasiado que a veces parezca que no, uno es lo que es.

En los últimos días se ha confirmado la noticia, hay algo que bulle por debajo del sufrido suelo del Magreb, algo que grita libertad. Como no, los más agoreros están preocupados por el posible repunte del islamismo en esa zona.

Yo por lo que me cuentan desde los medios, creo que se trata más bien de un movimiento civil de hastío y cansancio. No creo que como dice Arturo Perez-Reverte sea el paso previo a la islamizacion radical, y al desalojo de Ceuta y Melilla.Creo mas bien que es el paso delante de la sociedad, como yo lo llamo “el salto sobre la hoguera” para plantarse en la modernidad. En Europa eso empezó en la Bastilla hace 222 años exactamente, los más temerosos predecian el caos y la anarquía. En España cuando Franco murió empezó de verdad la revolución (durante 40 años fue usado como tapón anticomunista por EEUU, y los españoles estaban para pocas revoluciones después de una guerra fratricida, y el yugo del hambre apretando fuerte), fue nuestro salto, los mas cagones temían el caos y la anarquía…Otra vez la misma cantinela. En realidad solo se trata de cisnes moribundos que no quieren perder sus privilegios. Y aquí estamos.

No quiero parecer paternalista, no es que les llevemos 222 años de ventaja, ni siquiera 36 en el caso español. Es que la historia es propia de cada pueblo y por encima de ello, de cada civilización (que diría Huntinton), cada cual tiene su desenvoltura propia, y su camino. Aunque eso si, buena parte de culpa sí que tiene occidente en que los sátrapas del mundo sigan campando a sus anchas, véase la visita de unos cuantos politicastros españoles a la Guinea de Obiang. El colonialismo y el post-colonialismo (globalización de los mercados lo llaman, jajajajaja) fomentan las dictaduras, la pobreza. Para que unos vivan bien otros deben vivir mal.


Por eso desde mi particular atalaya al borde del abismo sonrío y veo a Mohamed VI poner sus barbas a remojar en Marruecos; veo a Ahmadineyad apretar sus iranies nalgas por si acaso, veo como los privilegiados y a los que privilegian los tiranos tienen miedito, me gusta.




En otro orden de cosas aquí en la piel de toro parece que van a permitir a Camps que se presente a las municipales/autonómicas por Valencia…Es tan evidente, es tan apestoso, son los restos del caciquismo, son las redes clientelares, la ruina y el estancamiento; los aplausos bobalicones y el vivan las cadenas…Todo eso en un tipo que al final volverá a ganar, porque no hay conciencia, porque “yo también lo haría”. Y así nos luce el pelo.

Tenemos un futuro sospechoso, herido porque los que están son malos y los que vienen no entienden su letra y no tienen ni puñetera idea de cómo escribir la historia.

Ese es el drama de esta tierra herida, que me temo está abocada a naufragar de nuevo, a perderse entre los elementos y ser destrozada por las alimañas. Aunque siempre nos contaran aquello de que ellos no mandaron sus naves a luchar contra las tempestades. Ineptos los que mandan, chorizos que revolotean “por palacio” y directamente tontos del culo (los futuribles) nos llevan a la ruina, que sufriremos estoicamente, porque somos un pueblo aguerrido.

Así pues la cal para los sueños que permanecen incandescentes en el mundo árabe, para el mañana que se está haciendo hoy. Y la arena para este erial donde como siempre el futuro ya no es lo que era, porque los de aquí nos robaron la mitad (ante nuestra aprobación) y la otra mitad se la van a repartir los bancos (como siempre).

Galicia

Por avatares de la vida esta semana pasada estuve en Galicia, mas concretamente en Lugo. Hoy que aquella tierra arde a manos de terrorista...